Crónicas de un Salvadoreño nacido y malcriado. Por: Francisco Javier Esquivel Tapia.
Amigos me complace, dejar para ustedes la primera historia que hemos pre-seleccionado para el Documental.
Crónicas de un Salvadoreño nacido y malcriado.
Por: Francisco Javier Esquivel Tapia.

Muchas historias escritas por el hombre obedecen en parte a un destino preelaborado por circunstancias de la vida, a continuación haré un relato del cómo, cuándo y el porqué de mi nacimiento en las tierras altas de la Precordillera, tierra de minerales que dio origen a mi núcleo familiar, a la que estoy orgulloso de pertenecer como un hijo prodigo que algún día volverá, así como mi padre lo hizo en sus albores, talvez, la descendencia de los Nikita, lo haga en un futuro, la puerta está abierta, solo el destino sabe, si talvez, en alguna porción de la línea temporal venidera esto acontezca.
Todo parte en Marzo de 1961, cuando mi padre Alfredo Humberto Esquivel Nikita, egresa de la Escuela Normal de Copiapó después de dar una tortuosa repetición de violín, instrumento en el que había reprobado dada la complejidad que implica para un zurdo tocar este instrumento con las cuerdas dispuestas para el lado de los derechos, se preparó durante todo el verano para hacerlo, mi abuela Olga Nikita Núñez con mucho esfuerzo le pagó a un profesor particular para que lo preparara, eran tiempos difíciles y el dinero escaseaba, la familia de mi padre era bastante humilde, mi abuelo Humberto Esquivel, contador de la minera El Tofo, murió en un accidente automovilístico antes de que naciera mi padre, se dieron vuelta en la cuesta del Tofo, mi abuela esperaba a mi padre en su vientre, mi abuelo desesperado saca como puede a mi abuela debajo de la burrita Ford T, es auxiliado y al dejar a mi abuela en el Hospital de El Tofo, repentinamente muere de un TEC cerrado.
Luego de esto mi abuela de 16 años en es momento tiene a mi padre con el dolor de haber perdido al amor de su vida, pasan por muchas penurias en Chungungo una caleta de pescadores donde también se alojaban quienes venían a probar suerte a la minera del Tofo.
Había un muelle mecanizado llamado dársena en Cruz Grande, ahí se cargaba el Hierro de El Tofo, Chungungo viene siendo como Inca Portales es en El Salvador, en ese poblado mi padre forma su vocación de profesor, al no contar con los recursos para cursar estudios superiores, debió repetir 3 veces 6° primario. Como ya se sabía las materias los profesores dejaban que él dictara las clases; Luego hace sus humanidades en el Liceo Gregorio Cordovez de La Serena.
Luego en base a su esfuerzo y tenacidad, es becado para estudiar Pedagogía en la Escuela Normal Rómulo Jerónimo Peña de Copiapó, en Marzo de 1961, egresa como Profesor Normalista y debía irse a impartir clases a Las Tablas, no encuentra pasaje en Ferrocarril, por lo que mi abuela debe costearle un pasaje en bus, era muy caro en ese entonces, le toca sentarse al lado de un gringo que estaba leyendo una carta, en ella decía que necesitaba profesores para la escuela de El Salvador de Andes Copper Mining, una empresa norteamericana que explotaba el Mineral de Mina Vieja y ahora El Salvador, mi padre de intruso, lee la carta y le dice al mister que él era profesor, le pasa sus papeles en original y concuerdan en que lo contactaran a la brevedad, es así como a los pocos días lo llaman y debe partir en un tortuoso viaje de 3 días en Ferrocarril en vagón de tercera hasta Porterillos, al ver los parajes desérticos, mi papá dijo que solo estaría un año en estas tierras por lo desolado, sin embargo, estuvo educando 43 años a 4 generaciones de Salvadoreños, más una gran cantidad de adultos en la Escuela nocturna, el destino lo puso ahí para transformarlo en leyenda.
Paralelamente mi madre Berta Tapia Navarro llega a El Salvador con unos tíos comerciantes, mi madre había terminado de hacer un curso del “debe” y el “haber” en la Academia Mercantil de Vallenar, los tíos Héctor Catalán y Zahira Tapia, recorrían todo el norte vendiendo de todo, desde joyas, hasta agujas, eran una tienda móvil, pasaban por las salitreras, Chuquicamata, Chañaral, El Salvador, etc. Al ver el auge que en esos momentos había en El Salvador deciden poner una tienda establecida, es así como dejan a mi madre a cargo de ese local y ellos siguen con los viajes hacia el norte.
Mi padre al ver a esta morenita, menudita quedó flechado, sin embargo mi madre estaba enamorada de otro personaje, un tal Aliro que trabajaba en el Banco Estado, mi papá le mandaba cartas de amor con sus alumnos, uno de ellos era Eduardo Lutz, le pedía al Profesor Julio Castillo que le hiciera gancho, es así como el Profe le hace gancho y se enamoran, pololearon un año cinco meses y luego se casaron, de ese matrimonio nacieron dos hermosas criaturas, primero Olga Teresa Esquivel Tapia, mi mamá tuvo hartos problemas al tener a mi hermana, le dijeron que no podría tener más hijos, sin embargo, luego de 12 años de intentos y tratamientos con los más prestigiosos médicos de la época nace su obra maestra Francisco Javier Esquivel Tapia; En primera instancia mi nombre sería Juan Alfredo en honor a mis dos abuelos paternos, el que murió en el accidente y Don Juan, quien se casó con mi abuela luego de unos años y que en definitiva crió a mi papá. Le dieron la misión de ir a inscribirme al Registro Civil a una hermana de mi mamá mi tía Rosa Nelly Tapia Navarro, quien desistió y me cambió el nombre a Francisco Javier, menos mal.
Como familia somos bien unidos, mi hermana es Educadora de Párvulos y actualmente es la Directora Regional del Servicio Nacional de Menores Atacama, ella tiene dos hijas preciosas la mayor se llama Paula Darune (como Neruda inverso) y la chica es la Catalina Nikita como una forma de perpetuar el apellido Nikita que desapareció con mi papá, (mi abuela fue hija única), por mi parte soy Ingeniero en Prevención de Riesgos, trabajo para SALFACORP en su división montajes industriales y actualmente soy el Jefe del Departamento Seguridad, Salud Ocupacional y Medio Ambiente en la construcción de las Obras Civiles de las Unidades 3 y 4 de Guacolda en la cuidad de Huasco.
Mis recuerdos en el mineral de El Salvador son de una felicidad completa, desde niño fui muy inquieto, revoltoso y maldadoso, siempre he sido muy regalón de mi madre, me recuerdo haber tenido muchos juguetes y una infancia feliz, éramos con mi amigo Andrés Ordóñez Vega, desde muy temprana edad entomólogos, nos gustaba estudiar los bichos del jardín y los de los alrededores de la cuidad, avispas, abejas, lagartijas iguanas, culebras, pájaros, principalmente los peucos, mi papá practicaba la taxidermia y embalsamábamos distintos tipos de aves, conejos, etc.
En esos tiempos no estaban prohibidos los fuegos artificiales, vienen a mi cabeza las estrellitas, los petardos, viejas, saltarinas, con los demás niños de la cuadra ansiábamos que llegara esa época para hacer verdaderas bombas de ruido con la pólvora, y hacer maldades con los voladores y petardos, durante el año no faltaba con que entretenerse, entre carretones para tirarse desde la Diego Portales Por Chañaral de las animas, monito mayor por arriba de los muros, los cartuchos, hasta juegos más normales como paquito ladrón, pajarito vuelve a tu jaula, la escondida (más entretenida si era china), el caballito de bronce, el so, entre otros, teníamos nuestro cuartel general en la que fuera casa de muñecas de mi hermana, como tenemos 12 años de diferencia, ella estudiaba afuera cuando yo era un niño, en esa casa tramábamos nuestros golpes, las rifas falsas con timbre de papa que les vendíamos a los curados de la cueva del chivato y el Cobresalito y con esa plata nos íbamos a los flipper del canoso Nano Urrea o de Juanito del gas, quien además cuidaba de nuestras mascotas cuando se enfermaban.
Ya más viejo siendo un adolescente uno recuerda sus primeros amores, los primeros besos, los cambios hormonales, el sacarle la maquina de afeitar al viejo y echarse sus perfumes, en general solo tengo de mi hermosa tierra recuerdos maravillosos, mis mejores amigos y todo lo que soy como hombre se lo debo a esa misma tierra donde el inca legendario extrajo hermosos minerales para ornar a las princesas y reyes de tan vasto imperio, Gracias por todo El Salvador, soy un gramo más de tus riquezas…
Día místico en el Desierto (Fotos Nevazón 2009 Parte 2)











